Los tratamientos flash

Los tratamientos flash

A todas nos gusta estar en todo momento radiantes, sea cual sea la hora del día y la época del año. Para eso, insistimos mucho en que hay que tener un tratamiento habitual para cada zona específica que hidrate y cuide, incluso mientras dormimos, esas partes del cuerpo que están expuestas a los agentes externos de nuestro día a día como la suciedad o contaminación.

Para complementar nuestros tratamientos habituales, también existen los que llamamos tratamientos flash.

¿Qué son los tratamientos "flash"?

Son tratamientos compuestos por una serie de productos que ofrecen unos resultados de forma inmediata, sin necesidad de usarlo repetidamente a diario para un futuro. Ofrecen efectos tensores de forma inmediata y son capaces de realzar nuestra piel revitalizando y aportando una luminosidad extra.

No hay que confundirlos con los tratamientos diarios, son tratamientos para usos excepcionales o puntuales, por eso suelen venderse en monodosis para un solo uso.

¿En qué casos se deben usar los tratamientos flash?

Por ejemplo, un día en el que no has podido dormir nada por el motivo que sea o una noche en la que tienes una fiesta y quieres estar radiante de forma rápida.

Al terminar una intensa jornada laboral en la que llegas muy cansada y visiblemente se nota o, precisamente en una jornada laboral, cuando surge una reunión inesperada de última hora y no acabas de estar radiante.

¿De qué suelen estar compuestos?

Suelen ser productos biológicos de origen vegetal y se han pensado para dotar de una suavidad y brillo extra a nuestra piel así como borrar los signos de cansancio o estrés de forma inmediata.

Aún y así, hay veces que no se trata únicamente de cansancio, como por ejemplo el inevitable paso del tiempo en nuestra piel o el estrés. Nuestra piel va perdiendo densidad y luminosidad, con lo que un tratamiento flash puede ayudarnos de forma puntual pero no de forma habitual, recordad que para eso hay que usar tratamientos de forma habitual. Los tratamientos flash harán que nuestra piel brille y esté radiante de forma puntual.

¿Hay un secreto para un resultado óptimo?

La respuesta la damos constantemente: Limpieza profunda y de forma habitual. Con ello lograremos una piel perfecta lista para recibir esos tratamientos que harán que la piel pueda absorber el 100% del potencial de los tratamientos que usemos de día y de noche.

Es importante coger el hábito de exfoliarse como mínimo una vez por semana, desmaquillarse siempre por mucha pereza que nos de y limpiar bien nuestra piel ya sea de día o de noche porque, de lo contrario, de nada servirá usar tratamientos diarios o tratamientos flash de forma puntual.

Así que ya sabes, tratamiento flash sí, pero ¡con tu piel limpia y cuidada!